Inteligencia artificial para campañas municipales
Uno te dice qué preocupa hoy a tus vecinos, con la fuente puesta. Otro calcula al voto cuánto te faltó para el siguiente concejal. Otro te interroga en voz alta como hará el periodista del viernes.
Y no se inventan un solo número.
Consulta en curso
¿Qué preocupa hoy a los vecinos de Camarena y qué se ha hecho al respecto en los dos últimos años?
Empecemos por aquí
“Lo del centro de salud lo supimos por el bando del alcalde.”
SECRETARÍA DE ORGANIZACIÓN“El programa lo sacamos del de hace cuatro años y le cambiamos las fechas.”
RESPONSABLE DE PROGRAMA“¿En qué nos basamos? Hombre, en que se comenta.”
COMITÉ LOCAL“Nos faltaron cuarenta votos para el tercer concejal. Lo supimos el domingo por la noche.”
CANDIDATURA MUNICIPAL“La encuesta la encargamos en febrero. Llegó en abril y ya no servía.”
JEFATURA DE CAMPAÑA“Eso lo lleva Marisa. Si Marisa no está, no lo lleva nadie.”
DIRECCIÓN PROVINCIAL“Lo del centro de salud lo supimos por el bando del alcalde.”
SECRETARÍA DE ORGANIZACIÓN“El programa lo sacamos del de hace cuatro años y le cambiamos las fechas.”
RESPONSABLE DE PROGRAMA“¿En qué nos basamos? Hombre, en que se comenta.”
COMITÉ LOCAL“Nos faltaron cuarenta votos para el tercer concejal. Lo supimos el domingo por la noche.”
CANDIDATURA MUNICIPAL“La encuesta la encargamos en febrero. Llegó en abril y ya no servía.”
JEFATURA DE CAMPAÑA“Eso lo lleva Marisa. Si Marisa no está, no lo lleva nadie.”
DIRECCIÓN PROVINCIALCada una de esas frases cuesta votos. Y todas tienen arreglo.
Los que van a las reuniones son los más fieles. Pero son veinte. El resto del pueblo no aparece por ningún lado, y ahí están los votos que te faltan.
Vuelcas la campaña donde hay militancia, no donde hay opciones. Y en el pueblo al que apenas fuiste, el concejal estaba a cuarenta votos.
Un periodista, un rival, un vecino en la plaza. No hay respuesta buena, porque el dato venía de un grupo de WhatsApp.
Tu candidatura se prepara con lo que sabe, no con lo que el rival va a sacar. Y descubre en directo el dato que el otro llevaba apuntado.
Por qué no basta con un chat
Funciona bien durante cinco minutos. Después: no hay fuentes, no queda registro y el modelo se inventa el número de concejales con toda naturalidad.
POLITIA no es ese chat mejor presentado. Es un equipo montado: seis agentes con instrucciones, contexto y herramientas propios. Cada uno hace una sola cosa y la hace bien.
A un modelo de lenguaje no se le pide aritmética.
Conoce al equipo
Esto es lo que te resuelve cada uno.
Le preguntas como a un asesor que conociera el pueblo. Y no es uno: son tres modelos de tres compañías distintas respondiendo por separado, con una tabla que enfrenta sus respuestas.
Quien encabeza una lista está rodeado de gente que le anima. Lo que casi nunca tiene es alguien que conozca los datos y le diga lo que no funciona. Cruza tu mensaje con lo publicado y con lo que pasó en las urnas.
En voz alta y en directo. Moderador, periodista o vecino cabreado: eliges el formato y abre con la pregunta difícil, no de calentamiento. Las preguntas salen de lo publicado sobre tu municipio, que es de donde las saca tu rival.
Coge el reparto de escaños ya calculado y lo convierte en algo que puedes leer en voz alta en un comité: escaños, umbrales, distancias y escenarios.
Acotado al período que le marques, para que el informe mensual aporte algo nuevo en vez de repetir lo de siempre.
Conoce tu instalación de verdad y caza los fallos que no dan error: un municipio sin código oficial, una sola convocatoria cargada, un motor sin clave. Y responde con el procedimiento exacto, nunca con un «no puedo».
Y ninguno de ellos calcula
Hay una fórmula en la ley y un número de escaños que depende del padrón. Eso lo hace código con la ley programada. Los agentes lo consultan y lo explican. Contradecirlo no pueden.
Reparto con la fórmula legal y el umbral del 5 %. A veces son cuatrocientos votos y a veces treinta y uno. Decidir dónde vuelcas la campaña deja de ser una corazonada.
Mueves puntos de una candidatura a otra y el reparto se recalcula: cuántos escaños cambian de manos y quién gana o pierde la mayoría absoluta.
El tamaño de la corporación sube por tramos de población. Cruza el padrón oficial y te dice cuántos habitantes faltan para el salto.
Sin línea de comandos ni informático. Lee los microdatos del Ministerio del Interior, los valida y te dice qué ha cargado.
Compara las dos últimas convocatorias candidatura por candidatura, en puntos y en concejales. También las que desaparecieron.
Cuando el fichero se contradice, lo dice con nombre y municipio en vez de arreglarlo por lo bajo. Y declara los escaños que la ley decide por sorteo.
Los agentes interpretan. El código calcula.
Lo que recibes
No es una maqueta: es lo que devuelve el sistema. Cada parte viene de un sitio distinto, por eso puedes leerla con distinta confianza.
Tu programa electoral se puede escribir directamente desde estas fichas. Y rendir cuentas de él cuatro años después.
Frente a lo que hacéis hoy
La primera columna es lo que está pasando ahora mismo en casi todas las sedes de España.
| Chat de IA por vuestra cuenta | Consultora | Encuesta | POLITIA | |
|---|---|---|---|---|
| Agentes especializados | Uno genérico | — | — | Seis |
| Varios modelos contrastados | Uno | — | — | Tres en paralelo |
| Puedes citar la fuente | No | A veces | Sí | En cada frase |
| Te dice lo que te contradice | No | Raramente | No | Siempre |
| Te dice lo que no sabe | No | Raramente | Margen de error | Campo propio |
| Aritmética electoral fiable | Se la inventa | Según cuál | No | La ley programada |
| Ensayo de debate por voz | Sin datos del pueblo | Si lo pagas | No | Incluido |
| Queda registro de lo preguntado | En el móvil de alguien | Un PDF | Un PDF | Archivo completo |
| Coste por consulta visible | No | No | No | Al céntimo |
Y sobre la encuesta, con honestidad: te dice cuánta gente piensa algo, y eso POLITIA no te lo da. Se complementan. La diferencia es que la encuesta la pagas una vez y esto lo usas todos los días.
El riesgo que no vas a correr
La ideología política es un dato especialmente protegido por el Reglamento Europeo de Protección de Datos. Esto está construido para que esa rueda de prensa no llegue nunca.
Puesta en marcha
Sin integraciones, sin migrar datos y sin consultoría previa. Lo único que ponéis vosotros: la lista de municipios y acceso a los proveedores de IA.
Inversión
Los seis agentes, la calculadora electoral y el puesto de mando. Escala por municipios y organizaciones, no por consultas.
Coste variable, medido al céntimo y visible dentro del sistema. Se acota bajando la profundidad, y podéis usar vuestras propias claves.
Las cifras concretas dependen del número de municipios y organizaciones. Escríbenos y te pasamos la propuesta.
Antes de que lo preguntes
Seis agentes especializados en vez de uno. Tres modelos contrastándose en vez de uno. La fuente anclada en cada frase. Archivo de todo lo preguntado. Un entrenador que te interroga en voz alta. Y la aritmética electoral hecha con la ley, que es justo lo que un chat se inventa.
Los números no los toca ningún agente: los calcula el código con la ley programada. Lo documentado lleva su enlace en la frase, y si un motor responde sin citar nada, se da por fallido y se repregunta.
Lo que es juicio aparece marcado como opción, y lo que no se sabe tiene su propio campo.
No. Cada agente corre sobre el proveedor que elijas y lo cambias desde una pantalla. Si uno sube precios o empeora, seguís trabajando con los otros sin cambiar de herramienta.
No. Una encuesta dice cuánta gente piensa algo; eso no te lo damos. Te damos qué está pasando en tu municipio, con qué respaldo y qué lo contradice. La encuesta la pagas una vez; esto lo usas todos los días.
No compite con su criterio: le da materia prima. Cuando acaba el encargo, la consultora se lleva lo que sabe y os deja un PDF; aquí el archivo se queda dentro, consultable dentro de cuatro años.
No. Se escribe en lenguaje normal y la carga de datos electorales es arrastrar un fichero. El asistente detecta él solo lo que falta y explica paso a paso cómo resolverlo.
Se puede desplegar en vuestro servidor. Lo único que sale son las consultas a los proveedores de IA, aquí registradas y bajo control. Y si una instalación sirve a varias candidaturas, la separación es total.
En un pueblo pequeño es donde más se nota: nadie hace encuestas y el escaño se decide por decenas de votos.
Y no es solo campaña: preparar plenos, documentar mociones y seguir lo prometido. La campaña son cuatro semanas; el resto, cuatro años.
Siguiente paso
Cuarenta minutos de demostración sobre vuestros propios municipios: llevamos la convocatoria cargada, lanzamos el estratega en directo sobre vuestro territorio y probáis el entrenador por voz. Se ve más ahí que en cualquier documento.
Un chat te da respuestas. Un equipo te da criterio.